Cuando comenzamos a pensar en el viaje de novios estábamos algo perdidos. Sabíamos que queríamos hacer un viaje cultural pero que saliera del viaje por Europa y además si podía incluir una estancia de dos o tres días en un sitio para relajarse, mejor. Con este planteamiento fuimos a la agencia e Isabel comenzó a recomendarnos lugares, hasta que nos paramos en Egipto, un destino que nunca habíamos pensado pero que nos enamoró al instante. Gracias a Isabel estuvimos en todo momento informados de todo, hemos tenido guías estupendos, hoteles de buena calidad y siempre muy buen trato en la agencia. El próximo viaje sin duda será con ellos.